domingo, 26 de junio de 2011

PÉRDIDA POR DISTRACCIÓN

¡Oh, cuán paciente hay que ser con los seres humanos! La manera en que las personas tuercen y distorsionan lo que oyen constituye una advertencia, si bien sólo significa que hay que mantener el nivel de paciencia hasta que finalmente comiencen a escuchar correctamente. Los Mensajeros han llamado la atención sobre este particular muchas veces; pero, amados Míos, si ustedes tan sólo pudieran ver lo que ocurre en el auditorio cuando las personas permiten que su atención se distraiga por alguien que se levanta y se va, o por algún pequeño movimiento que les llama la atención —se pierde la oración completa, y cuidado que hasta dos o tres oraciones. Es así como esas distorsiones interfieren. Supongo que si su vida dependiera de ello, si alguien se pusiera de pie en la habitación, ellos no voltearían a mirar.

Mis amados, les digo, el tirón de los viejos hábitos es algo tremendo. Muchos de los Estudiantes hoy en día son aquéllos que han recibido entrenamiento y disciplina, pero todavía no lo han manifestado —quiero decir, la memoria de ello.

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